miércoles, 13 de junio de 2007

Día deportivo (Día 42)

Esta entrada corresponde al pasado domingo, perdonadme que no la haya publicado antes, pero el tiempo (más bien la falta de éste) y la conexión me lo han impedido.
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A las una y media el móvil de Carlos comenzó a sonar con insistencia, era su madre que lo llamaba. Nos levantamos poco después. Sandra tardó un ratillo en aparecer, y cuando lo hizo nos pusimos a pelar patatas para realizar el almuerzo, y mientras tanto mirábamos el GP de motociclismo de Cataluña que restrasmitían en Eurosport.

La comida consistió en patatas revueltas con huevo y una ensalada, una comida simple pero apañada. Por cierto, mientras lo hacíamos veíamos la final de Rolland Garros entre Nadal y Federer.

Algo después de comer dejamos de visionar el tenis y nos pusimos a ver una película dramática bastante entretenida. Y luego vimos la Formula 1 Carlos et moi, aunque éste se quedó dormido al final de la carrera, lástima del resultado de Alonso.

Una vez acabado la carrera me di un duchado y tras él me dispuse a despertar a Carlos, para ello encendí la tele y la puse a tope, toqué las palmas, grité y al final le amenacé con hacer lo que me diera la gana para cenar, y ya pareció que reaccionó.

Ahora mismo estamos haciendo le diner, que consistirá en sopa de verduras con muchos fideos, cuando tengamos la barriga llena bajaré para actualizar el blog y posteriormente me acostaré, y es probable que mis compañeros me imiten.

lunes, 11 de junio de 2007

¡¡Arreglados!! (3 -Carlos-)

Y como colofón final el hombre que se dedica en sus ratos libres a ser sex-symbol.



El proceso





























El resultado


¡¡Arreglados!! (2 -Sandra-)

Proseguimos con el segundo sujeto, o mejor dicho, con la segunda "sujeta" del experimento... Esta entrada es para todos los públicos.


El antes




El (largo) proceso


























El resultado


¡¡Arreglados!! (1 -Raúl-)

Antes que nada debo advertir de los irremediables trastornos que puede producir esta y las otras dos entradas ¡¡Arreglados!! ¿Por qué? Pues porque al menos dos contienen imágenes explícitas de cuerpos irrestibles masculinos semidesnudos. Así que abstenerse mentes sensibles.

Y tras las advertencias vamos al lío. Como ya sabéis, el sábado salimos, pero antes de salir sucedió algo, y ese algo es lo que os desvelamos con estas tres entradas especiales que espero os gusten. Agarraós bien porque ahí va la primera parte: Raúl.



El antes




El proceso














El resultado

Noche de fiesta (Día 41)

A las once y media me desperté (puse el despertador a esa hora) y no me volví a dormir, pero preferí permanecer en la cama un buen rato sumido en mis pensamientos. A eso de las doce y algo decidí al fin levantarme, y cuando lo hice Carlos se despertó, charlamos un rato sobre la vida (en realidad no recuerdo de qué lo hicimos, pero como que queda más bonito poner eso. Aunque, ahora que lo pienso, hace la tira de tiempo que no hablamos en profundidad de política).


Una vez que nos hartamos de no hacer nada en particular nos pusimos a preparar el almuerzo, para ello procedimos a "picar" la carne, o sea, las chistorras. Y es que preparamos pasta con carne de chistorras y queso, y salió la mar de bien. Por cierto, Sandra apareció sobre las una y media, y luego el personal piensa que Carlos es un dormilón (yo soy el primero que lo piensa -_-, pero eso no quita que Sandra también lo sea).

Tras el almuerzo bajé para dedicarme al blog algunos minutillos, mientras que el resto del personal visionó una película. En los últimos minutos de ésta aparecí, y posteriormente realizamos la primera parte de los "Arreglos", que muy pronto os ofreceremos un reportaje fotográfico con dicha operación y algo más.

Pero ahora mismito os contaré cómo nos fue en la salida nocturna... nos lo pasamos genial, sí señor.

Antes de salir nos arreglamos todos, nos pusimos guapos y eso, y sobre las doce de la noche (una hora más tarde de lo previsto) salimos Sandra, Carlos, el otro Carlos, Toufik y yo, mientras que Salma prefirió quedarse encamada la muy tonta. Nos bajamos en Saint Cathering, compramos de beber sidra, cerveza y Sandra y yo una fanta de manzana (sabe a chicle de dicha fruta). Ah, un detalle importante que me he saltado, a pesar del caluroso día que hubo, cuando don Lorenzo se escondió las nubes hicieron acto de presencia y unas gotas de agua comenzaron a caer.

Prosiguiendo, una vez compramos las bebidas nos dirigimos a la ribera del río, donde pensabamos bebernos el material allí, sentados en unos bancos, pero las gotitas de lluvía se convirtieron en goterones, por lo que decidimos muy acertadamente ir a otro lugar. Nos refugiamos junto al palacio de Place du Palais, y allí estuvimos un buen rato conversando mientras tomabamos nuestras bebidas, Posteriormente nos fuimos y nos metimos en un bar donde nos tomamos una copa (Sandra sangría, los dos Carlos licor de menta, Toufik una Orangina, mientras que moi un zumito), allí estuvimos un buen rato, hasta que el camarero nos soltó indirectas moviendo mesas y eso. Afuera llovía más.

Nos encontramos entonces ante una disyuntiva, irnos a pata al hotel o dirigirnos a pata al lugar donde están las discotecas (en ambos casos nos mojaríamos de igual modo), decidimos ir a bailar. Después de caminar un buen rato llegamos al lugar, y nos metimos en un garito llamado Jungle Bar Safari, donde la entrada con consumición (y sin ella) vale ocho euros. Estuvimos allí desde las dos hasta que nos echaron, que fue a las cuatro menos diez, y nos lo pasamos genial, a pesar del calor que hacía allí (sólo tenéis que ver las fotos para daros cuenta de lo sudorosos que estábamos).

Cuando nos echaron hicimos al reves el recorrido que hicimos a pata, y una vez llegamos a Saint Cathering, esperamos a que llegara el tranvía y cuando éste llegó lo pillamos y para el hotel, donde tras un rato charlando con Carlos caímos ambos en un profundo sueño.

domingo, 10 de junio de 2007

Qui fait?


Muy pronto lo averiguaréis

sábado, 9 de junio de 2007

Viernes de resurección (Día 40)

Si esta entrada se llama como se llama no es sino por otra razón que este día, viernes, ha sido un día que ha resultado revitalizante y que es posible que me revitalice más si me lo paso bien en el concierto de esta noche.

Pero comencemos, como suele ser habitual, por el principio. Y ese principio, curiosamente, comienza por la mañana temprano.

Nos levantamos (más bien me levanté) como manda la tradición a las siete y diecisiete (sí, he puesto un par de minutillos más de sueño), preparé lo que pude del desayuno y esas cosas que se hacen. Sandra apareció un peu antes que de costumbre, ya que venía con los avíos necesarios para hacerse un bocata para el almuerzo. Carlos se espabiló más o menos cuando todas las cosas estaban en la mesa y comenzamos a tomar el petit dejeuner (o sea, como suele ocurrir).

El día de trabajo ha sido mejor que ayer, no me he cansado tanto y creo que he trabajado más, por lo que salí satisfecho. Como detalle decir que esta vez el almuerzo consistió en arroz con pescado.

Y ahora, dentro de un ratillo, nos iremos a un concierto que se celebra en la Victoire, y donde esperamos pasar un rato más que agradable, pero eso es algo sobre lo que escribiré mañana (y a ustedes os dará igual, pues lo vais a leer todo a la vez).
Ya estamos a sábado, y por la tanto ahora sí que estoy en condiciones de poder comentar cómo nos lo pasamos anoche: bien. Vale, no seré tan escueto -_-.

No había tranvías que nos llevaran directamente a la Victoire, al parecer el servicio se había paralizado por razones obvias y sólo llegaban hasta el Musée de Aquitaine, mas como Salma tenía muchas ganas de andar fuimos desde Hotel de Ville hasta la Victoire a patita (tampoco es que sea una gran distancia, pero Carlos y Toufik no querían caminar, aunque sí que lo hicieron al final). Bueno, la plaza estaba llenita de gente de todas las edades y condiciones, había algún que otro borracho que se chocaba con la gente, tías de ojos -y otras cosas- bonitos (de los tíos no opino) y el ambiente era agradable.

Cuando dio comienzo el conciero en ese pedazo de escenario que montaron (sí, era bueno) no pintaba mal la cosa, pero tras dos canciones va la tía y nos suelta una balada. Que sí, que estaba muy bien, pero que no era ni mucho menos el momento; luego fue mezclando baladas y música más animada, pero era poco animada, y a eso hay que sumarle que los franceses son un poco sosos, y yo creo que cuando se animaron lo hicieron por nosotros, pero les duró poco el ánimo.

Tras la primera cantante cantó otro grupo, y estos eran rockeros de los buenos, mas tan sólo cantaron una canción, puesto que eran teloneros de la cantante que vendría a continuación. La puesta en escena de esta era genial, muy buena, a mí me sorprendió y todo al principio, las luces, los bailarines con las coreografías trabajadas, pero después, aunque cantaba bien, fue cantando canciones que no eran muy animadas (pero al menos lo eran más que las de la primera cantante). Bueno, y ni siquiera terminamos de verla cantar, ya que a las niñas les entró hambre y nos tuvimos que ir todos a cenar (ah, allí en el concierto nos topamos también con unos chavales becados, uno de ellos era el hombre récord o recordman, mientras que otra era la que realiza las prácticas en el Insup -y cuyo nombre se me olvida-, además de una chavala y un chaval más).

Tras la cena (que como viene siendo habitual nos tomamos un kebab en la "kebaría" de siempre), Sandra, Salma et moi nos marchamos al hotel, mientras que el resto decidió quedarse un ratillo más (Toufik no sé para donde cogió). Procedo a contar lo que me ha relatado Carlos.

Carlos, Recordman y los demás se fueron a un bar donde ponían música que no le gustaba al primero y donde, como ésta estaba alta, no se podía conversar. También había un camarero que iba con su bandeja entre el personal sirviendo las bebidas y cobrando, además de conminando a la gente a que pidieran de beber o se largaran de allí (y una cerveza a cinco euros). Pero bueno, no todo es malo ya que metían fuego a la barra, y una cliente de no mal ver se subió a ésta a bailar; además tiraban barras fluorescentes de distintos colores, y los presentes las cogían y jugaban a "La Guerra de las Galaxias".

Mi compañero de habitación apareció sobre las dos menos veinte de la noche, y tras intercambiar unas palabras nos echamos a dormir.


Nota:
La entrada correspondiente a ayer, sábado, será publicada mañana.